El espejo de Eva

sábado, noviembre 25, 2006

MISERIA

Mi madre llora escondida tras la puerta del sótano garaje, poco antes de salir de casa en su coche.
Lo sé porque sabiendo que estaba ahí abrí esa puerta por saber que hacía. Y tan solo he dado tiempo a oír un hipido y he vuelto a cerrar la puerta.

Hay quién llora por fuera, y hay quien llora por dentro. Hay quien nunca ha llorado y un día estalla y quien ha llorado tanto que a estas alturas se siente seca. Hay quien llora de rabia y hay quien llora de pena. Y en este último punto no sé donde se encuentra mi madre.

No quiero hablar de las causas. Son las de siempre pero con distintos adornos, diferentes escenarios.

Y me da igual de quién sea el fallo, porque aún sabiéndolo nada se enmienda.

Estas son mis miserias, o tan sólo alguna de ellas… porque ¿Quién no se conmueve con el llanto de una madre y baja a consolarla? YO.

6 Reflejos