El espejo de Eva

domingo, julio 02, 2006

Después de tanto tiempo con esa sensación de estar esforzándome continuamente y sin relax, sin previo aviso llegó la calma. De repente estaba allí, sentada con un grupo de amigos que se concentraban solo en reír, con gente con la que me sentía a gusto, de la que no esperaba nada más ni nada menos. Miré al mar desde la terraza del chiringuito y me pareció que el día era perfecto. Miré la copa y dije HOY ES UN BUEN DÍA, y alguien respondió ESTA ALGO NUBLADO, y sonreí: HOY ES UN DÍA PERFECTO PARA ESTAR AQUÍ, POR EJEMPLO.

A veces las personas que nos rodean nos aportan lo que necesitamos para sentir calma sin tener consciencia de ello, porque es sólo cuestión de actitud y de palabras sencillas. No tiene que ser algo especialmente dedicado a nosotros y con nosotros como centro de atención. Es más simple que eso.

La calma llegó de puntillas y con sabor a sal.

Llegar a casa. Notar algo extraño en el ambiente. Algo no va como debería. Ser consciente de que esa sensación al mismo tiempo de ser extraña es negativa, casi como un peligro remanente.
Sentarse a conversar y antes de sacarle brillo a esa sonrisa salada sentir miedo.

Oír la aventura de su tarde, y sentir miedo. No, no se puede tener sangre fría cuando se trata de la vida de alguien. No, tampoco se es consciente de hasta que punto la adrenalina nos hace fuertes o veloces. El instinto animal predomina en la gente buena, que ante el peligro prefiere ponerse a salvo antes de atacar. Si el atacado es tu marido el instinto de supervivencia prevalece sobre todas las cosas, y no hay sangre fría que valga porque te juegas tu pasado, tu presente y tu futuro y sea como sea al final tú pierdes.
Y de repente cuando ya todo quedó en hace unas horas, cuando ya pasó el peligro, y afortunadamente no hay que lamentar desgracias mayores que heridas leves en el cuerpo y el corazón roto por los daños colaterales, piensas que desde hace 8 años ya sabías que esto pasaría.
Y también piensas que las cosas habrían salido mucho peor de cualquier otra manera.

Comenzar a revalorar de nuevo. Estar en casa y saber que estamos todos vivos y bien, con la cara algo más seria, pero sanos y salvos. Y valorar, de repente, que hasta entonces la vida estuvo rodeada por un halo de tranquilidad imperceptible de seguridad que momentáneamente se ha deshecho para volverse a rehacer.

Ahora soy consciente de que ese halo es leve, que siempre fue leve y siempre lo será porque cualquiera puede descalabrar tus planes y hacer que nada de lo que hasta ahora te dio dolor de cabeza tenga la menor importancia. Y me siento afortunada porque lo he aprendido sin tener que lamentar pérdidas graves.

6 Comments:

At julio 03, 2006 7:21 p. m., Blogger Beaumont said...

Lo que más me gusta es lo positivo de tus conclusiones. ;)

 
At julio 03, 2006 9:04 p. m., Blogger Adrián said...

Me da gusto que lo definas así, porque casi siempre es muy complicado detallarlo. Paero lo que me da más gusto es que estás mejor.

Besos y no te pases, extraño tus escritos.

 
At julio 04, 2006 11:39 p. m., Blogger ana said...

Ups... arriba, arriba!! Queda todo un verano por delante, lleno de playa y fiesta!!
Besitos mil!

 
At julio 05, 2006 2:06 p. m., Blogger malatesta said...

Me asustas.
Me alegra que sea lo que sea todo acabara bien.

 
At julio 06, 2006 4:40 p. m., Anonymous BitNoir said...

Siempre te diré lo mismo, le das demasiadas vueltas a las cosas, y a veces se convierte un grano de arena en una montaña. Deberías disfrutar más, preocuparte por cosas k de verdad lo merecen. Muxos Besos Muxaxa!!! Nos veremos en los bares!! xDDD

 
At julio 19, 2006 11:03 a. m., Anonymous Anónimo said...

Very cool design! Useful information. Go on!
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