El espejo de Eva

miércoles, agosto 31, 2005

...llamemoslo rabia...

Ya he hablado conmigo misma.
Ya he meditado un ratito
y sí que callo un secreto:
el rencor que me guardo
el odio que no digo.

Odiar es de persona mala…

Si levanto la cabeza me pisarán el cuello en cuanto haga ruido.

Disfruto de la paz que declara
mi estado indiferente (ajeno, ausente).
Déjame llorar y, de rabia, lloraré un río.
Déjame. Mira mis ojos de acero frío.
Olvido, persona tonta, pasa el tiempo y olvido.

Hace tiempo que no me duelen
las cicatrices que visto,
pero con la humedad se resienten
(lágrimas de acero frío).

Y aguardo en un cajón de mi mente
mi odio y mi rencor escondidos.
Déjame y déjalos dormitar.
Si duermo no siento frío.

…y siento la cobardía inmensa
de los pies que no me dejan correr.
…y tengo la sed tremenda
de este trago que no puedo beber.

Pienso en el mañana y en el adiós.
Sólo quiero perderme sin saber
si el tiempo los pondrá en su lugar
si acaso me dará la razón.
Lo mismo me da si es que no duele.
Me ahogo, me hundo por tener corazón.

¡¡Cobarde!! Me grito…cobarde…
Lágrimas de acero frío
que recorren mi rostro ya congelado,
el paso a medio camino,

¿cuánto tiempo habrá pasado?

3 Comments:

At agosto 31, 2005 11:10 p. m., Blogger Beaumont said...

¿Si me empadrono en Puerto Real podré algún día escribir así? Al final voy a pensar que Lolo es el más malo de todos vosotros :)

 
At septiembre 01, 2005 7:00 p. m., Blogger malatesta said...

Odiar es humano, pero olvidar ayuda a seguir viviendo.

PD:Aquí hay tomate, ;)

 
At septiembre 02, 2005 12:36 p. m., Blogger Mizerable said...

Mucho trabajo tienen las moscas mensajeras. ... GENIAL !!!

 

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